Senderos de viento
Ayer salimos de La Comarca cual comunidad del Anillo cruzando el puente del río Brandivino en dirección a las Colinas del Viento, más allá del Bosque de Chet, en el Reino Perdido de Arnor.
Iniciando el sendero que nos llevaría hacia la Cima de los Vientos ,una inoportuna indigestión de mortadela de olivas estuvo a punto de frustrar nuestro objetivo.
Pero tras un breve receso en el camino, la mortadela siguió su curso, la sangre volvió a la cabeza y me incorporé para continuar la marcha. (¡Sí, fui yo! Estaba blaaaaanco...)
Algo más tarde, el pedregoso sendero se asomaba al abismo, donde el viento ya empezaba a rugir con fuerza. Desde allí se divisaba toda la llanura, incluso los confines del territorio de Eriador, delimitados por el azul del mar. La belleza del paisaje no evitaba mirar al fondo del abismo, y algunos miembros de la comunidad dudaron en el momento de seguir...Pero pese a la dificultad del camino, todos seguimos, pegados a la Gran Roca, sin bajar la mirada más allá de los pies...
Tras varios pasos dificultosos, y algunas paradas de contemplación del paisaje, llegamos a la Cavidad de los Elfos, un lugar con mucha vegetación y muy acogedor, pese a que el viento cada vez tomaba más y más fuerza, y agitaba las copas de los árboles violentamente. Una vez captadas las instantáneas de rigor, continuamos la marcha durante un buen rato, y después de dudar sobre cuál era el sendero correcto nos decidimos por uno que nos llevó a la Grieta Sombría, uno de los pasos más difíciles del camino. Tuvimos que trepar por las rocas como lagartijas, para poder introducirnos en la grieta que conducía a la parte superior del sendero, ayudándonos por una cuerda que probablemente instalaron los Hombres que una vez invadieron estas tierras. No sin dificultad, alcanzamos el tramo superior del camino, pero aún nos quedaba otro obstáculo para superar: la Gran Escalera. Subir estos peldaños diseñados en Gondor debía ser muy fácil para los Hombres, pero era una ardua tarea para los Hobbits como nosotros. No sin dificultad, lo conseguimos. Siguiendo el camino curiosamente señalado con unas marcas blancas y amarillas, y después de pasar agachados por un estrecho paso junto a otro abismo, nos encontramos un pequeño espacio llano en el que yacía el cadáver degollado de una cabra montesa...El lugar estaba impregnado de un hedor bastante desagradable, y junto al cadáver habían excrementos de...Troll!!! Nos habíamos planteado parar allí para comer algo, pero ante la amenaza de los Trolls y teniendo en cuenta las pocas horas de luz que quedaban nos decidimos por seguir el camino con rapidez.
En seguida llegamos a la Cima de los Vientos, donde el sendero ya era llano, y discurría a través de pequeños matorrales y algún que otro Árbol. Pero la travesía de la Cima no fue plácida, ya que el viento aquí era infernal. El indómito elemento desató toda su ira a nuestro paso por la Cima, y los miembros más pequeños de la comunidad tenían que aferrarse a los mayores para evitar ser llevados hacia el abismo con las peores ráfagas. Afortunadamente, encontramos con rapidez el sendero de bajada y el viento allí no era tan notorio. Pero la comunidad estuvo a punto de sufrir otro percance inesperado...Caminando por un falso llano junto a la base de la Roca, escuchamos un grave crujir de piedras y temimos lo peor: ¡una avalancha iba a caer sobre nuestras cabezas! Salimos corriendo, y afortunadamente no nos alcanzó ni una piedra. Esto hizo que nuestra llegada a la falda de las Colinas del Viento fuese más rápida, aún con luz del día, con el Sol poniéndose ya tras las montañas, más allá de la Casa de Elron...
Con el objetivo cumplido, la comunidad llegó a Bree y festejó con alegría su éxito en el Único bar: El Pony Pisador.
I vet aquí un gos, vet aquí un gat, aquest conte s'ha acabat!
Basado en hechos reales. Os recomiendo de todas todas una ruta por el Montsant (Tarragona).

